La Península Balcánica agrupa un conjunto de países del sureste de Europa,enclavados entre los montes Balcanes y los Alpes Dináricos. Está separada de Asiapor los estrechos de Dardanelos y del Bósforo, y se encuentra rodeada por los mares Adriático, Jónico, Egeo, Mármara y Negro.
La Península Balcánica agrupa un conjunto de países del sureste de Europa, enclavados entre los montes Balcanes y los Alpes Dináricos. Está separada de Asia por los estrechos de Dardanelos y del Bósforo, y se encuentra rodeada por los mares Adriático, Jónico, Egeo, Mármara y Negro. En cuanto a los países que forman parte los Balcanes son los de la antigua Yugoslavia (Eslovenia, Kosovo, Croacia, Serbia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro y Macedonia) y Bulgaria, Albania, parte de Rumanía, la Grecia continental, una zona de Italia y la parte europea de Turquía.
Aterrizaremos en el aeropuerto de Trieste (Italia).
Recogemos los coches de alquiler.
Salimos dirección a Pula (Croacia). 162km, 1h 56 min. (con peajes).
Alojamiento en Pula.
La moneda Croata es el Kuna / 1 kuna equivale a 0’13 €

PULA (por la mañana)
Pula es una pequeña ciudad croata de la península de Istria. Turística por su buen clima y su privilegiada ubicación a orillas del mar Adriático, además destaca por su impresionante legado de la Antigua Roma. Su monumento principal es el Anfiteatro de Pula (Pula Arena), uno de los más grandes y mejor conservados del mundo.
Breve historia de Pula: sus orígenes se remontan a la Antigua Grecia (s.X a C.). En elaño 177 a C. los romanos invadieron la península de Istria y Pula se convirtió en un puerto de referencia, lo que llevaría a un continuo crecimiento y embellecimiento de la ciudad. Con la caída del Imperio, Pula pasó a manos de los ostrogodos en el año 476.
Era sólo el principio de una historia llena de conquistas y reconquistas que les llevaron a pertenecer al Imperio Bizantino, a los Francos Carolingios, a la República de Venecia (en varias etapas), a los pisanos, a los genoveses, a los Habsburgo, al Imperio Napoleónico, al Imperio Austríaco, a la Italia fascista de Mussolini, al efímero Territorio Libre de Trieste, a la extinta Yugoslavia y, desde 1991, a la República de Croacia. En muchas de estas etapas, Pula fue llamada “Pola” (nombre romano). Sus vínculos con Italia (como toda Istria) son muy fuertes.
Qué ver en Pula
Con una mañana es suficiente. Comenzamos con el Anfiteatro, construido entre el 27a C. y el 68 d C., es el sexto más grande del mundo y podía albergar hasta 23.000personas. Para visitarlo podemos optar primero por rodearlo y, después, decidir si entrar. Desde el exterior, se ve perfectamente el interior, que está bastante descuidado. El ticket cuesta sobre los 6€, incluyendo audio-guía y visita a una exposición en los pasadizos subterráneos. Caminando hacia el centro podremos ver la Puerta de Hércules (s.I d C.) y el Arco de los Sergios (Arco dei Sergi), con preciosos detalles de estilo corintio que fue levantado hacia el 27 a C. y sirvió como puerta de entrada a la ciudad. Bajando hacia el mar por la calle del arco, tendremos a mano varias visitas de gran interés. A la derecha, subiendo a la pequeña colina del centro de la ciudad, se pueden visitar las ruinas de un pequeño Teatro Romano, así como el Museo Arqueológico de Istria y el Museo de Historia de Istria, ubicado en un antiguo Castillo de 1630. Siguiendo por la calle del arco, veremos a mano izquierda la Capilla de Santa María Formosa, que era parte de un abadía benedictina del s.VI.
Muy cerca de allí podemos contemplar el mosaico romano “El castigo de Dirce” (s.III),descubierto tras los bombardeos de la II Guerra Mundial. Y siguiendo calle abajo hacia el mar, descubriremos el Templo de Augusto, del s.I, dedicado a la diosa Roma y alEmperador Augusto, es lo único que continúa en pie del antiguo Foro Romano, aunque en realidad fue reconstruido tras la II Guerra Mundial. La plaza donde se encuentra, también alberga el Palacio Comunal (Ayuntamiento), uno de los puntos más concurridos de la ciudad. Para terminar el recorrido, podemos acercarnos hasta otros edificios como la pequeña Catedral de la Asunción (s.V), el MonasterioFranciscano o la Porta Gemina (puertas gemelas romanas).

ROVINJ (después de comer vista unas 2 – 3 horas)
Salimos de Pula dirección a Rovinj. 36 km, 38 min.
Llegamos a Rovinj (o Rovigno) un de las poblaciones más bonita de Istria.
Breve historia de Rovinj: se mencionada por primera vez en el s.VIII, sin embargo, es muy probable que ya existiera como poblado durante el Imperio Romano e incluso antes. Por entonces estaba ubicada en una isla hasta 1763, que fue unida al continente al rellenar el canal que los separaba. La historia de Rovinj, es muy parecida a la de la mayoría de las poblaciones de Istria, conquistada y reconquistada a lo largo de su historia por un gran número de pueblos, reinos e imperios.
Qué ver en Rovinj
Rovinj es una ciudad pequeña, con unos 14.000 habitantes y ambiente de pueblo pesquero tradicional. No es una ciudad con muchos atractivos turísticos concretos, pero su casco antiguo, de aspecto medieval, es un monumento en sí mismo.
Dedicando 2 ó 3 horas a pasear tranquilamente, podremos dar por realizada la visita más básica. La zona del casco antiguo (Stari Grad) se extiende desde Ulica Carera hasta la Basílica de Santa Eufemia, en lo más alto de la pequeña colina que constituye la zona vieja (lo que en su día debió ser la isla donde se asentaba la población). Desde la concurrida zona peatonal de Ulica Carera, donde abundan los restaurantes y tiendas de souvenirs, podemos acercarnos a varias plazas muy bonitas, como la Piazza Matteotti, la Piazza del Ponte o la Piazza Grande. Por cualquiera de las callejuelas que se adentran hacia el casco antiguo podremos empezar la subida hacia la Basílica de Santa Eufemia (Crkva Sv. Eufemije). Hay multitud de rincones, callejuelas, tiendas con artesanías o pequeñas galerías de arte. Después de callejear llegaremos a la zona de la Basílica de Santa Eufemia. Lo más notable de esta iglesia barroca, construida en 1736, es su gran torre de 60m, que imita al Campanile de San Marcos en Venecia. Se puede subir libremente, pero las escaleras de madera no son aptas para todos. En el interior (gratis), hay un sarcófago con las reliquias de Santa Eufemia y varias pinturas góticas. Lo mejor son las vistas sobre el Adriático y las islas cercanas. En la Plaza del Mariscal Tito (Trg maršala Tita) podemos aprovechar para tomar algo o comer un helado. Y no hay que despedirse de Rovinj sin antes acercarse hasta el final del muelle de Aldo Rismondo (Obala Alda Rismonda) para obtener una magnífica vista de todo el conjunto y contemplar el animado puerto, lleno de barcas
de pescadores y restaurantes donde sirven pescado y marisco local.
Salimos de Rovinj al Parque Nacional de los Lagos de Plitvice. 240 km, 3h 13 min. (con peaje).
Alojamiento en Plitvice.

PARQUE NACIONAL DE LOS LAGOS DE PLITVICE (mañana 5 horas de visita)
Horarios: abierto todo los días de 08:00 a 19:00h en temporada alta.
Precio: en temporada alta (jun-sept.) Adulto: 250 Kunas (33€ aprox.)
9:00h: Visitamos los Lagos de Plitvice (Plitvička Jezera). Este conjunto de lagos, cascadas y riachuelos, rodeados de densa vegetación, es considerado uno de los parajes naturales más bellos de Europa. Gran parte de su fama se debe al color azu que adquiere el agua. El parque se encuentra en la región de Lika, en el centro deCroacia muy cerca de la frontera con Bosnia. Fue declarado Patrimonio de laUNESCO en 1979. El parque fue moldeado durante los periodos Cretácico, Jurásico y Triásico. El agua con sus diferentes colores, la roca caliza, el musgo o las algas sonalgunos de los protagonistas de este paisaje formado por cerca de 20 lagos interconectados con más de 90 cascadas y un denso bosque de hayas.
Visitar los Lagos de Plitvice
Se necesita al menos una mañana para poder hacer el recorrido completo. Es recomendable dormir en la zona la noche anterior para empezar la visita temprano y poder abandonar la región por la tarde. El parque tiene 2 entradas principales con sus correspondientes aparcamientos de pago. Una vez en las taquillas, pagaremos el ticket. En la entrada veremos que nos proponen varios itinerarios marcados con una letra y un color. Las rutas propuestas son muy útiles para no perderse y verlo todo. En función del tiempo disponible y nuestras ganas de andar escogeremos una ruta u otra.
Todas las rutas incluyen los trenecitos que cubren algunos trayectos y el barco eléctrico que cruza el lago Kozjak en la zona central. Los Lagos de Plitvice se dividen en dos: los Lagos Superiores (12 lagos) y los Lagos Inferiores (4 lagos). El lago Kozjak conecta los Superiores con los Inferiores y normalmente se cruza en barco.
Los Lagos Superiores y los Inferiores tienen diferentes características. Mientras los primeros lucen aguas cristalinas y están rodeados de abundante vegetación, los segundos forman parte de un conjunto más escarpado y rocoso en el centro de un cañón donde sólo crecen pequeños arbustos. Las aguas de los Lagos inferiores son las que tienen ese color azul turquesa tan espectacular y por ello reciben mayor número de visitantes. Además, en la zona de los Lagos Inferiores se encuentran la mayor cascada de Croacia, la Veliki Slap o “Gran Cascada”, y una de las cuevas más famosas del parque, la Šupljara Cave. De tener poco tiempo, quizá sea buena idea empezar la visita por los Lagos Inferiores. No hay que llevar bañado pues está completamente prohibido meterse en el agua.

ZADAR
15:00h: Salimos de los lagos de Plitvice dirección a Zadar. 118 km, 1h 30 min. (peajes).
16:30h: llegamos a Zadar (alojamiento en Zadar) ciudad que por encontrarse alejada de los principales focos de interés se puede disfrutar de los atractivos de la CostaDálmata (mar cristalino, buen clima, comida mediterránea, ciudades de tejados rojos y calles empedradas) sin los agobios de las zonas más turísticas.
Qué ver en Zadar
El casco antiguo de Zadar se adentra en el mar Adriático formando una pequeña península. Y es ahí donde se concentran la mayoría de sus atractivos turísticos. Esta zona puede recorrerse tranquilamente en un par de horas. Al llegar en coche, es recomendable dejarlo en las cercanías de la Porta Terraferma (s. XVI) y desde ahí empezar a caminar. Tras contemplar la puerta y las murallas medievales, giramos a mano izquierda hacia la línea de costa y hacemos el recorrido de vuelta por el centro histórico o la inversa. Si elegimos caminar junto al mar, tendremos por delante una gradable paseo hasta el final del casco viejo, donde se encuentran el Órgano de Mary el Saludo al Sol. El Órgano de Mar, inaugurado en 2005 es un conjunto de agujero sobre varios escalones que permiten que escuchemos el sonido producido por las olas. Es un buen sitio para sentarse o bañarse y escuchar el mar. A escasos metros se encuentra el Saludo al Sol, un gigantesco círculo de 22m de diámetro realizado a bases de placas de vidrio que representa el Sistema Solar (por la noche se ilumina).
Adentrándonos por el casco antiguo hacia la Iglesia de San Donato, encontraremos diferentes vestigios de la época romana. El antiguo Foro Romano (s.I a C. – III d C.),cuyos restos se concentran en torno a la iglesia. Hay muchos pedazos de columnas y capiteles. La pieza más destacable es la Columna de la Vergüenza, donde se encadenaba a gente que había cometido delitos. El conjunto principal de ruinas se sitúa frente a la coqueta Iglesia de San Donato (s. IX), que con su peculiar forma circular es uno de los principales iconos de la ciudad. Y justo al lado la Catedral deSanta Anastasia (s. XIII), cuyo campanario es visible desde cualquier punto del casco antiguo. Tampoco hay que perderse la Narodnitrg (Plaza del Pueblo) con el reloj del edificio “City Sentinel” (1562), sede del Museo Etnológico. Con todo esto habremos completado una visita básica de Zadar.

PARQUE KRKA (por la mañana 4 horas)
8:00h: Salimos de Zadar dirección al parque Kraka. 77 km, 52 min. (peajes).
9:00h: llegamos al Parque Krka, un parque natural que comprende unos 100 kilómetros cuadrados en torno al río Krka y cuenta con diversas cascadas. Además de su valor natural, cuenta con monasterios, iglesias y restos de edificaciones romanas.
Horarios: abierto todo los días de 08:00 a 20:00h en temporada alta.
Precio: en temporada alta (jun-sept.) Adulto: 150 Kunas (20€ aprox.)
Acceso al parque: la entrada de Lozovac cuentan con taquillas para comprar las entradas, coger mapas y pedir información. Existe un servicio de traslados gratuitos en autobús desde el parking hasta la cascada más famosa, Skradinski buk. La otra entrada está en Skradin, y el aparcamiento también es gratuito. Los visitantes son transportados en botes hasta la cascada. Si se prefiere hacer el recorrido andando, existe un sendero de 4 kilómetros.
Qué ver en el parque Krka
Dentro del parque hay infinidad de posibilidades. Existe la opción de ir andando durante unos 30 minutos o coger gratuitamente buses que te llevan hasta la entrada del parque en unos 10 minutos. Al llegar existen varias opciones, Se recomienda hacer una excursión en barco para visitar la cascada de Rog (Roski slap) y el islote deVisovac y dejar para luego la visita a la zona de Skradinski buk. La visita dura 3 horas y media (130 kunas más). El paseo en barco es precioso. En primer lugar se para en el islote de Visovac durante 30 minutos. En esta isla se encuentran el MonasterioFranciscano de Nuestra Señora de la Misericordia y la Iglesia de Nuestra Señora de Visovac, construidos en el año 1445, lo que convierten a este islote en uno de los lugares de mayor valor natural y cultural de Croacia. El monasterio posee una gran cantidad de libros y manuscritos históricos así como una importante colección arqueológica. Después continuamos en barco hasta Roski slap. Una vez llegado allí, existen varias opciones: visitar los molinos de agua que se encuentran donde deja el barco, pasear por el sendero de las cascadas “Collares” o visitar la cueva Ozidana Pecina. Después del paseo en barco se visita la zona más conocida y donde se encuentra la cascada más bonita y grande: Skradinski buk. Se puede recorrer la zona gracias a pasarelas de madera y otros caminos. El paseo dura aproximadamente una hora o incluso menos y por él nos encontramos con varios miradores. Al final del camino nos encontramos con la famosa cascada y aprovechamos para darnos un baño, ya que está permitido, y relajarnos después de la visita. Justo al lado de la cascada hay una explanada donde están instalados un par de bares y puestos de helados, comida, suvenires, etc.

SIBENIK (unas 2 horas y comer)
13:00h: salimos del parque Kraka a Sibenik. 13 km, 15 min.
13:15h: llegamos a Sibenik una ciudad muy pequeña fuera de los circuitos de turismo tradicionales que destaca por su catedral, Patrimonio de la Humanidad, y la Plaza delAyuntamiento. Es recomendable comer cualquier plato de pescado en el restaurante Peškarija, en la zona del paseo marítimo.
17:00h: salimos de Sibenik a la Isla de Trogir. 47 km, 45 min.

ISLA DE TROGIR (unas 2 horas)
18:00h: llegamos a la isla de Trogir, pequeña localidad que se encuentra en una isla de 1 km² conectada por dos puentes a tierras continentales. Por su trazado y sus edificios barrocos y renacentistas, fue declarada Patrimonio de la Humanidad (1997).
Trogir es realmente pequeño, su paseo marítimo no mide más de 450 metros. El monumento más destacado es la Catedral de San Lorenzo que mezcla elementos románicos, góticos, renacentistas y barrocos. El otro edificio de Trogir es el Castillo del Camarlengo, construido por los venecianos en 1430 como puesto de vigilancia y residencia del gobernador. El principal punto de reunión es la Plaza Juan Pablo II (Ivana Pavla II), donde se encuentran la Catedral de San Lorenzo, la Iglesia de SanSalvador (con un enorme reloj en su fachada y la antigua logia anexa), El PalacioDucal (del s. XIII, hoy sede del Ayuntamiento) y el Palacio Cipico (del s. XV, con un bonito triforio gótico en la fachada que da a la calle). A pie del paseo marítimo, en dirección a la fortaleza, se puede visitar junto a la Puerta Sur de la muralla el Monasterio de San Nicolás(Samostan Sveti Nikole), fundado en el 1064 y ocupado por monjes benedictinos desde entonces. En cualquier caso más vale disfrutar de un buen paseo, un chapuzón junto al mar o un refrescante helado en alguna terraza escondida. El casco medieval de Trogir se puede ver en menos de dos horas.
20:00h: salimos la Isla de Trogir dirección a Split. 28km, 30 min.
20:30h: alojamiento en Split.

SPLIT (día entero)
A Split merece la pena ir por el fabuloso Palacio Diocleciano, monumento romano que hoy conforma el núcleo antiguo de la ciudad y que fue protegido por la UNESCO en 1979. Además es un buen punto de partida para explorar otros lugares de Dalmacia como la Isla de Brac.
Breve historia de Split y el Palacio de Diocleciano
En tiempos de la Antigua Roma, Dalmacia era una provincia del Imperio cuya capital se encontraba en Salona (hoy Solin). En esta ciudad nació en el año 244 a.C. Diocles, hijo de familia humilde que prosperó en el ejército hasta llegar a convertirse en el Emperador Diocleciano. Cuando Diocleciano llegó a la vejez, decidió de abdicar (fue el primer emperador en hacerlo) y se retiró al sur de Salona, donde había mandado construir un enorme palacio para disfrutar de sus últimos años. Aquel fue el origen deSplit. Por sus dimensiones y por estar amurallado, el Palacio de Diocleciano sirvió como ciudad fortificada durante los siglos siguientes. La urbe, que fue creciendo entorno al palacio, se conoció como Spalato hasta la I Guerra Mundial, cuando fuere bautizada con su nombre croata. En tantos siglos de historia, Split fue pasando por muchas manos. Venecianos (sobre todo), húngaros, turcos, austriacos o yugoslavos, dominaron la ciudad en diferentes épocas, hasta que finalmente Croacia declaró su independencia en 1991. Hoy en día Split es la capital del Dalmacia, la segunda ciudad más poblada del país (tras Zagreb) y alberga uno de los principales puertos delMediterráneo. Para visitar el Palacio de Diocleciano, que ha sobrevivido en bastante buen estado desde tiempos romanos y que en nuestros días conforma el casco antiguo de la ciudad merece la pena invertir por lo menos una mañana.
Horarios: El acceso al complejo del palacio es libre las 24h. Conjunto catedral: 8 a 19h (lunes a sábado), 12:30 a 18:30h (domingos). Galería subterránea: de 8:30 a 21h(17h en invierno). Recorrido: 40 minutos aprox.
Precios: La entrada general al palacio es libre y gratuita. Conjunto Catedral: varios tickets disponibles según lo que se quiera visitar. Entrada completa (torre, catedral, baptisterio/Templo de Júpiter, tesoro y cripta): 45 kunas / 6 €. Galería subterránea: acceso libre y gratuito. Las zonas de pago cuestan 40 kunas (conjunto).
Interior del Palacio de Diocleciano: Ubicado junto al mar Adriático, tiene forma rectangular. Tres de sus laterales estaban fortificados y aún se mantienen en pie la mayor parte de las murallas, así como las tres entradas principales. El único lateral no amurallado es el que da al mar. Así pues, el recinto es fácilmente reconocible por sus límites y resulta muy cómodo moverse por su interior, donde el acceso a los vehículos está prohibido. El palacio no es un recinto cerrado, así que no tiene precios ni horarios. En su interior hay viviendas, tiendas, restaurantes y varias callejuelas por las que merece la pena perderse. De hecho, algunos de sus rincones más bellos permanecen relativamente ocultos y no es raro toparse con un patio, pasadizo o plazoleta. Pero, además de callejear, hay varios lugares que se deben perder. Por ejemplo, el Peristilo, un gran patio rodeado por columnas de mármol en el corazón del palacio, justo donde se cruzaban el Cardo y el Decumano, avenidas principales de las ciudades romanas. Frente a la imponente fachada del Peristilo, que daba acceso a los apartamentos imperiales, se suelen dar cita actores vestidos de romano y según la época, pueden verse pequeñas representaciones teatrales. Si se llega desde el sur (desde el mar) se atravesará el Vestíbulo, con su enorme cúpula circular. Junto al Peristilo, está la Catedral de San Domnius, un complejo eclesiástico formado por el antiguo mausoleo de Diocleciano (un pequeño edificio de planta octogonal), la iglesia y un enorme campanario al que se puede acceder (previo pago) para obtener unas
buenas vistas del casco antiguo de Split y del Mar Adriático. Para completar la visita aesta parte del palacio se recomienda dar un paseo por las galerías subterráneas, usadas en la serie “Juego de Tronos” para ubicar la mazmorra en la que Daenerys encierra a sus dragones. Atravesando la Puerta Aenea, se accede a los túneles que en tiempos del Emperador sirvieron como almacenes. En la actualidad, allí se apilanun buen número de tiendecitas donde puedes comprar souvenirs o artesanía local. Además, hay dos zonas de pago con exhibiciones de vestigios romanos, antiguas salas del palacio, maquetas, etc. Una vez explorado el conjunto central, se puede ir hacia el Oeste para admirar el pequeño Templo de Júpiter, convertido en baptisterio. Si se quiere alargar la visita al interior del palacio, hay un par de museos a los que se puede entrar: el Muzej Grada (museo de historia de la ciudad) y el Etnografski Muzej(museo etnográfico). Pero se recomienda reservar algo de tiempo para perderse un rato entre los callejones del palacio. En la calle Papalićeva también se rodaron escenas de “Juego de Tronos”.
Puertas del Palacio y extramuros: aún se conservan las principales puertas de entrada al palacio. La más impresionante es la del norte, la Puerta de Oro, que en tiempos del Emperador, solo él y su familia podían usarla. Los nichos (hoy vacíos) mostraban esculturas de cada uno de los Tetrarcas (forma de gobierno instaurada por Diocleciano). A espaldas de la puerta, puedes ver la estatua del obispo Gregorio deNin, realizada por el escultor Ivan Meštrović antes de la II Guerra Mundial. La tradición dice que hay que frotarle un dedo del pie para tener buena suerte. Al Este, parapetada tras decenas de puestos callejeros, se encuentra la Puerta de Plata. Allí pueden verse los arcos de la muralla original, así como restos de las torres de defensa. Cruzándola se accede al Decumano, que aún conserva buena parte del pavimento original. Por último, al Oeste, al otro lado del Decumano, se ubica la Puerta de Hierro, enclavada entre viviendas y adosada a una pequeña iglesia (s. XI) cuyo campanario sobresale por encima de los edificios contiguos. Su reloj es todo un símbolo de la ciudad, ya que curiosamente marca el tiempo en formato “24 horas” en vez de tener los 12 dígitos habituales. Desde la Puerta de Hierro, dando la espalda al palacio, se accede a la Plaza del Pueblo, una de las más importantes de la ciudad. En tiempos medievales fue el centro neurálgico de Split. Entre los edificios destaca el antiguo Ayuntamiento, la vieja librería “Morpurgo” (conservada como en 1861), el Café Central (histórico lugar de encuentro de intelectuales y artistas) y los palacetes de varias familias nobles.
Pero quizá la plaza más bella es la Plaza de las Frutas, que se encuentra un poco más al sur, en dirección al mar. Sobresalen la torre veneciana octogonal del s.XV, perteneciente a la antigua muralla, un palacio del siglo XVII con fachada barroca y, en el centro de la plaza, la estatua del célebre escritor Marko Marulić, también obra deIvan Meštrović. También de recomienda el mercado de pescado de la calle Marmontova, perfecto para saborear esa vida cotidiana y relajada de los splitenses.

ISLAS DE BRAČ Y HVAR Y LA BAHÍA DE PALMIZANA (todo el día)
Este segundo día en Split, aprovechamos la cantidad de empresas de cruceros para ir hasta las islas de Brač y Hvar (famosa por sus playas) y la Bahía de Palmizana.
Navegar por el Adriático se ven también Bunkers submarinos excavados en la roca, como los de las islas de Lastovo y Dugi Otok, utilizados como refugio en la antigua Yugoslavia. Si la marea lo permite, podrán llevarte a las famosas ‘cueva verde’, en la isla de Ravnik, y ‘cueva azul’, en Biševo.
Cómo llegar a la Isla de Brac:
Ferry: las formas más sencillas de llegar a la isla son los ferrys entre Split – Supetar yentre Makarska – Sumartin. Ambos trayectos, de 1h aprox., se realizan con la naviera Jadrolinja y permiten transportar coches u otros vehículos. En su web encontraréis los horarios y precios exactos.
Catamarán: También es fácil viajar en catamarán (sólo pasajeros) entre Split – Milna(Isla de Brac) – Hvar (Isla Hvar) o bien entre Jelsa (Isla Hvar) – Bol (Isla Brac) y Split.
MURALLAS DE STON (2 horas y comida)
8:00h: Salimos de Split dirección a Ston. 187 km, 2h 11 min. (peajes).
11:00h: Dirección a Dubrivnik hacemos un alto en Ston, en la península de Pelješac, para caminar por sus murallas del siglo XIII, conocidas como “la muralla china deEuropa”, y disfrutar de las vistas del Adriático. Al terminar se recomienda comer mejillones y ostras del lugar en el restaurante Kapetanova Kuca.
13:00h: Salimos de Ston a Dubrovnik (impresionante carretera). 54km, 58 min.
14:00h: alojamiento en Dubrovnik.

DUBROVNIK (resto del día)
Dubrovnik, la Perla del Adriático (Patrimonio de la Humanidad) es la ciudad más visitada de Croacia y en los últimos años se ha convertido también en una de las más populares de Europa. Ha ganado popularidad por ser el escenario en el que se han rodado las secuencias de “Desembarco del Rey” en Juego de Tronos.
Breve historia de Dubrovnik: la antigua Ragusa, es la capital del condado Dubrovnik-Neretva. Es una ciudad costera de la región de Dalmacia, cerca de la frontera nacional con Bosnia y Herzegovina. Además, es uno de los centros turísticos más importantes del mar Adriático. Se la conoce como «la perla del Adriático», «laAtenas dálmata», ya que sus antiguos habitantes la distinguían como una ciudadúnica, donde proliferaron grandes exponentes de la humanidad, de las artes y ciencias. Dubrovnik está rodeada de murallas y fortificaciones, al pie de la montaña deSan Sergio, que cae sobre las aguas del mar Adriático. El nombre eslavo Dubrovniksurgió en la edad media y procede de la palabra eslava Dubrava, que significa bosque de robles. Estos árboles cubrían las montañas de San Sergio y fue construida en las laderas del centro de la ciudad antigua. Esta ciudad estuvo bajo el mandato de losBizantinos, venecianos, húngaros y turcos. En 1272 alcanzó su máximo esplendor con el comercio europeo y uno de sus productos estrella era la plata aleada con oro, llamada glama. En 1667 un terremoto asoló la ciudad que dio pie a su declive.
Posteriormente Dubrovnik pasó a manos del imperio Austro-húngaro. De hecho, esta localidad croata fue una de las ciudades que más sufrió durante la guerra contraSerbia, y sus secuelas aún están patentes pese a los grandes esfuerzos que se realizan para que brille como antaño. Dubrovnik fue bombardeada duramente en 1991,y cayeron sobre ella más de 2.000 bombas el día 6 de Diciembre, por lo que la mayoría de sus edificios y viviendas son nuevas, ya que miles de casas fueron destruidas.
Qué ver en Dubrovnik
Murallas: el casco viejo de Dubrovnik (Stari Grad) está completamente rodeado porunas imponentes murallas del s.XIII. Se puede pasear por el interior rodeando todo el perímetro de la ciudad (unos 2 km). Es una actividad casi ineludible si vais a visitar Dubrovnik, ya que las vistas que ofrecen de la ciudad son preciosas. El camino, eso sí, no es apto para todas las condiciones físicas, no está adaptado y se necesita al menos 1 hora (mejor calculad 2) para realizarlo con calma. La entrada se ha disparado de precio en los últimos años y, por lo que sabemos, ronda ya los 30€.
Placa (Stradun): es la principal calle de la Stari Grad, que atraviesa el casco viejo desde la famosa Puerta de Pile (donde puede verse la estatua de San Blas, patrón de la ciudad) hasta la Plaza Luza, donde se podemos contemplar la Torre del Reloj y laColumna de Orlando. La mayoría de puntos de interés de Dubrovnik se concentran en esta calle o en sus inmediaciones. Uno de los lugares más interesantes es la Gran fuente de Onofrio, una gigantesca fontana circular con 16 chorros. La construcción original se remonta a 1438. Es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y punto de reunión para grupos y visitas guiadas.
Palacio Sponza: (Divona), del s.XVI, alberga los Archivos del Estado y la Sala
Conmemorativa de los Defensores de Dubrovnik. El palacio es visitable, aunque quizá lo más llamativo es su fachada principal con elementos renacentistas y góticos, el pórtico de seis columnas y el patio interior.
Iglesia de San Blas: de estilo barroco, fue construida en honor al patrón de la ciudad en 1715 sobre las ruinas de un templo románico interior. En este caso no hay queperderse el interior, donde brilla con luz propia el llamativo Altar Mayor de mármol policromado.
Monasterios Franciscano y Dominico: Dubrovnik tiene dos famosos monasterios que pueden visitarse: el Franciscano y el Dominico. Ambos albergan iglesias con altas torres y su propio claustro. Quizá el más interesante es el franciscano, donde se encuentra la tercera farmacia más antigua del mundo (en funcionamiento desde 1391)y un museo de arte religioso.
Palacio del Rector: hoy convertido en museo de historia, fue el palacio donde se alojaron los rectores de la República de Ragusa entre el s.XIV y el XIX. El edificio actual es el fruto de numerosas reconstrucciones a lo largo de los siglos y presenta elementos góticos, renacentistas y barrocos.
Catedral de la Asunción: fue construida en 1713 en substitución de otro templo anterior de estilo románico destruido durante el terremoto de 1667 que afectó a casi todos los edificios de la ciudad. De estilo barroco, destaca por su cúpula, los altares principales y el Tesoro, donde se encuentran diferentes objetos de valor, incluyendo las reliquias de San Blas.
Islote de Lokrum: situado casi en frente de Dubrovnik, es ideal para una escapada de un día (no se puede pernoctar). Pinos, olivos, encinas y playas rocosas conforman el bello Parque Nacional. Es popular su playa naturista, especialmente entre la comunidad gay. No hay apenas nada para comprar comida y no hay coches.
Mirador Monte Srd: una de las imágenes más típicas de Dubrovnik es la que todo el mundo toma desde el mirador del Monte Srđ. Se puede subir en teleférico (12€ aprox.), a pie (con esfuerzo y tiempo) o en coche. En lo más alto de este monte hay un fuerte militar de 1810 erigido por los franceses durante las guerras napoleónicas. Las instalaciones albergan el Museo de la Guerra del Golfo en Dubrovnik.

KOTOR (todo el día)
9:00h: Salimos de Dubrovnik dirección a Kotor (Montenegro). 92 km, 1h 43 min. El recorrido de Croacia a Montenegro es quizá el más impresionante de toda la ruta. Los fiordos montenegrinos podrían plantar cara a los noruegos. La costa adriática delo que fue Yugoslavia se presenta en todo su esplendor. La moneda oficial de Montenegro es euro a pesar de no estar dentro de la Eurozona, ni en la Unión Europea. 10:00h: alojamiento en Kotor.
Breve historia de Kotor o Cattaro como la llamaban los venecianos, es una ciudad con una historia que se pierde en los tiempos de la colonización romana. La antigua Ascrivium pertenecía a la provincia romana de Dalmacia y de su pasado romano queda más bien poco. Fue en los albores de la Edad Media cuando se decidió fortificar su parte superior por orden del emperador Justiniano I, dotando a la ciudad de su particular fisionomía. A partir de entonces sufrió un goteo de incursiones, saqueos de sarracenos y búlgaros, momentos de pujanza comercial bajo el manto de la República de Ragusa y el gran periodo de esplendor de 1420 a 1797 cuando formó parte de la Albania veneciana.
Qué ver en Kotor
Castillo de San Giovanni o Fortaleza de Kotor: es algo imprescindible. Esta fortificación defendía la ciudad medieval y hoy en día permite ver la mejor panorámica de la bahía de Kotor. Para llegar hasta el castillo hay que subir 1450 escalones. En la mitad del camino se debe parar y a visitar la Iglesia Nuestra Señora de la Salud. En la cima se aprecian las Bocas de Kotor, el fiordo más meridional de Europa y el más grande de toda esta zona, con 28km de longitud. Para entrar en la fortaleza hay que pagar un ticket de 8€.
Murallas y Torre Kampana: más de 4 kilómetros rodean a esta antigua. Toneladas de piedras conformando una estructura defensiva de complicada conquista. Entre las miles de rocas, destaca la Torre Kampana construida en el siglo XIII. Situada cerca del puente que cruza el río Scurda, las inmediaciones son idóneas para realizar unas fotografías.
La Catedral de San Trifón: del s. XII está situada en el centro de la ciudad y fue construida en estilo gótico. Es una de las dos únicas iglesias católicas de Montenegroy la más antigua de todo Yugoslavia. En la plaza, además de tiendas y un montón de terrazas, se ubican otros dos monumentos esenciales de Kotor. La pequeña Iglesia de San Lucas, la única iglesia que comparte el altar para dos religiones, católica y la ortodoxa, y la Iglesia de San Nicolás de estilo neobizantino.
El mercado local: según dejas atrás la Iglesia de San Nicolás y se comienza a caminar por una calle estrecha a mano derecha hay una puerta de madera desgastada que dirige a un mercado de artesanía local con productos típicos de la zona.
La Puerta del Mar: es una puerta defensiva. En la parte superior hay un León símbolo de la República de Venecia. junto a la mención al mariscal Tito y una estrella comunista con la fecha en la cual la ciudad fue liberada de los nazis por el ejército soviético. Nada más cruzar la Puerta del Mar se llega a la Plaza de Armas con tiendas, pequeños bares, restaurantes, el Palacio del Duque o la Torre del Reloj que ha dado la hora desde 1602.
La Iglesia de Nuestra Señora de las Rocas: en la Bahía de Kotor también conocida como el Fiordo de Kotor. Pues justo en medio se encuentra una pequeña isla donde está situada la Iglesia de Nuestra Señora de las Rocas. Se puede comprar el ticket(entre 5 y 7 € dependiendo el barco y la temporada) para ir a visitarla.
La famosa Cueva Azul de Kotor: esta preciosa cueva situada en la Bahía de Kotores una de las actividades «más turísticas» que hacer en Kotor. Para llegar hasta allí, lo más sencillo es comprar los ticket del barco. Este primero navegará todo el fiordo de Kotor hasta el inicio de la cueva, introduciéndose después en lo más profundo de la cueva. Una vez allí, veréis el color tan azul de las aguas dentro de la cueva, el cual es así por la luz directa del sol que incide en ellas. Se permite darse un «chapuzón» con toda el agua iluminada y hacer snorkel. Existen excursiones combinadas, que te enseñaran otros puntos en barco: el pueblo de Perast, la Iglesia de Nuestra Señora delas Rocas y también la Cueva Azul.

MOSTAR (todo el día)
9:00h: Salimos de Kotor dirección a Mostar (Bosnia Herzegovina). 187 km, 3h.
La moneda de Bosnia Herzegovina es el marco bosnio / 1 marco equivale a 0’51€.
12:00h: alojamiento en Mostar.
Mostar, ciudad que todos relacionamos con las cruentas Guerras Yugoslavas de principios de los ’90. Su Puente Viejo, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2005, es el lugar más visitado de la ciudad y todo un símbolo de reconciliación en Bosnia-Herzegovina, pero no es su único atractivo turístico.
Breve historia de Mostar: Mostar no es mencionada en ningún documento histórico hasta 1474. Su nombre hacía referencia al puente de los guardadores (mostari), un puente de madera usado por comerciantes, soldados y viajeros. Por aquel entonces, Mostar apenas consistía en una docena de casas en territorio otomano, pero su fortificación durante el s.XVI y el reemplazo del puente de madera por uno de piedra en 1566 la convirtieron en un importante centro administrativo de la región Herzegovina. Mostar formó parte del Imperio Austro-húngaro entre 1878 y 1918, año en que se formaría el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (más tarde Yugoslavia). La independencia de Bosnia y Herzegovina, proclamada en marzo de1992, marcaría una de las etapas más tristes de Mostar, al igual que ocurriría en el resto de Bosnia. Durante 18 meses, entre abril de 1992 y diciembre de 1993, la ciudad fue sometida a un brutal sitio en el que se perdieron miles de vidas y que supuso la destrucción parcial o completa de su patrimonio cultural. Con los Acuerdos de Dayton(noviembre de 1995) se puso fin a la guerra y comenzó el proceso de reconstrucción del país. En Mostar, la presencia del ejército español se prolongó 12 años y su huella es recordada en numerosos lugares.
Qué ver en Mostar
Mostar cuenta con poco más de 100.000 habitantes y no es una ciudad excesivamente extensa, por lo que resulta muy sencillo recorrerla a pie (o al menos su centro histórico). Así pues, no es descabellado visitar Mostar en un día y, a decir verdad, si no tenéis un interés muy profundo por esta ciudad, es tiempo más que suficiente para conocer los lugares imprescindibles.
Puente de Mostar: el Stari Most (Puente Viejo). Durante décadas (o siglos) existió en su emplazamiento actual un puente de madera que dio nombre a la ciudad, pero que fue substituido por el actual de piedra en 1566. El puente, que cruza el río Neret va uniendo las dos partes de la ciudad, tiene una altura de 29m y en su época fue una delas mayores construcciones de este tipo en Occidente. Fue obra de Mimar Hajruddin siguiendo diseños de su maestro, el famoso Mimar Sinan, arquitecto de muchas de las grandes mezquitas de Estambul. Aquella joya islámica se mantuvo en pie durante 427años, hasta que el 9 de noviembre de 1993 fue deliberadamente destruido por las fuerzas militares croatas en el marco de la Guerra de los Balcanes. Finalizado el conflicto bélico, un comité internacional dirigido por la UNESCO se encargó de la reconstrucción del puente, la cual se llevó a cabo siguiendo el diseño original y usando muchos de los materiales y técnicas que se habían empleado en el s.XVI. El nuevo puente se inauguró en julio de 2004 y un año después fue declarado Patrimonio de laHumanidad junto con el resto del casco histórico de Mostar. Desde lejos, el Puente de Mostar es imponente y merece la pena invertir un rato en contemplarlo desde diferentes ángulos. El paseo hasta cualquiera de sus entradas se realiza entre puestos de souvenirs y restaurantes, pero en un ambiente bastante acogedor y que conserva cierto aire rústico pese a todo. En temporada alta, probablemente esté tomado por los turistas, pero las vistas del río y la ciudad compensan los posibles agobios. Para profundizar en la historia del puente y la ciudad se puede visitar el Old BridgeMuseum.
Centro histórico de Mostar: Además del puente, el área que lo rodea (el casco antiguo de Mostar) también fue incluida en la lista del Patrimonio Mundial. Esta zona, paradigma durante siglos de la convivencia pacífica entre diferentes comunidades(musulmanes, judíos, católicos y ortodoxos), alberga una variopinta muestra de estilos arquitectónicos, entre los que sobresalen las “casas turcas” construidas en el periodo otomano, como la Casa Biscevica (Biscevica Kuca), de 1635, o la Casa Muslibegovic, en manos de la misma familia desde 1750. Pero solo es necesario darse una vuelta por sus calles empedradas y curiosear entre los cafés, las tiendas de artesanías y los puestos de souvenirs, para comprobar que aún se respira cierto aroma turco en el ambiente. La calle Kujundziluk, en el margen derecho del río y pegada al puente, alberga el Antiguo Bazar de Mostar, conformado hoy por un grupo de tiendas y puestecitos callejeros apilados en pocos metros, además de algunos bares con terrazas con vistas al río o bien excavadas en la piedra, como la del curioso Alibaba Group. Una de las mejores cosas que se pueden hacer en Mostar es perderse por sus calles. Aunque es pequeño, tiene muchos rincones pintorescos que merece la pena explorar, como el “Puente Torcido” (Kriva Cuprija), probablemente no tan antiguo como el Puente Viejo, pero también de época otomana.
Mezquitas: la región de Herzegovina está repleta de mezquitas. En Mostar destacan dos por encima de todas. Quizá la más bella e importante es la Mezquita Karadjoz–Bey, construida originalmente por el célebre Mimar Sinan en 1557. Como tantos otros edificios del país, tuvo que ser reconstruida casi por completo tras la guerra yugoslava.
En todo caso, su magnífica cúpula y su altísimo minarete, así como su bello interior, la convierten en una visita imprescindible. Algo más pequeña es la Mezquita KoskiMehmed Pasha, ubicada muy cerca del puente y cuya construcción original se remontaba a 1618.
Cicatrices de guerra: Mostar fue duramente castigada durante la Guerra de los Balcanes. Es algo que muchos de nosotros vivimos en televisión, no un conflicto de hace siglos. Un horror que dejó huellas imborrables y que aún es visible en buena parte de sus edificios. Pese que a muchos fueron reconstruidos, derrumbados o remodelados, no son pocos los que se mantienen en ruinas o conservan grandes“cicatrices”. Muchos de ellos permanecen en ese estado a propósito, para recordarles a las nuevas generaciones lo que sucedió y lo que no debería repetirse, como es el caso de la llamada Sniper Tower (usada por francotiradores de ambos bandos) o el Hotel Neretva (o Palacio de Tito). Además de unos cuantos edificios especialmente simbólicos, las marcas dejadas por la artillería y las ametralladoras pueden verse aún en numerosas fachadas de toda la ciudad; tanto en edificios abandonados como en viviendas que aún siguen en uso. Para saber más sobre la guerra se puede visitar el War Photo Exhibition, en la entrada misma del Puente Viejo.
Otros lugares de interés: caminando por Mostar se pueden visitar también otros lugares quizá menos populares, pero que tienen su encanto, como la Iglesia católica de San Pedro y San Pablo (con su altísimo “Campanario de la Paz”), la Vieja Catedral Ortodoxa de 1873 (aún en reconstrucción), el Cementerio Memorial Partisano ubicado a las afueras, la Plaza España (con el pintoresco edificio Gimnazija Mostar, un gimnasio de la época austro-húngara) o la curiosa estatua de Bruce Lee en Zrinjevac Park.
Se recomienda una cata de ćevapi en el restaurante Hindi Han.

SARAJEVO (todo el día)
9:00h: Salimos de Mostar dirección a Sarajevo (capital de Bosnia). 128 km, 2h.
Llegando a Sarajevo, para los amantes de los lugares abandonados se recomienda visitar las ruinas de algunas de las instalaciones de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984. Lo más impresionante (y también un punto siniestro) es la pista de bobsleigh, en el Monte Trabevic, y el área de salto olímpico en la montaña de Igman, que mantiene además el podio, las gradas y el telesilla.
11:00h: alojamiento en Sarajevo.
Asediada durante casi 4 años durante la Guerra de Bosnia, hoy Sarajevo lucha hoy por recuperar el estatus de ciudad multicultural que presumía de tener antes del conflicto de los Balcanes. Es una ciudad mucho más turística, elegante y moderna delo que uno pueda pensar y desde luego, tiene mucha historia.
Breve historia de Sarajevo: es la capital y ciudad más poblada de Bosnia, con una población de 405 930 habitantes. Está emplazada en un valle rodeada por los Alpes Dináricos. La ciudad se encuentra a 511 metros sobre el nivel del mar y algunos barrios alcanzan los 700 metros, lo que hace de Sarajevo una de las ciudades a más altura de Europa. Los picos montañosos que rodean Sarajevo alcanzan y sobre pasan los 2000. La ciudad es conocida por su tradicional diversidad religiosa, conmusulmanes, ortodoxos, católicos y judíos, que llevan conviviendo desde hace siglos.
Debido a esta larga y rica historia de diversidad religiosa y coexistencia, Sarajevo es conocida como la «Jerusalén de Europa». Aunque los primeros asentamientos en la zona datan de los tiempos prehistóricos, la moderna ciudad de Sarajevo fue edificada como fortaleza para el Imperio Otomano en el siglo XV. Sarajevo ha atraído la atención internacional en varias ocasiones a lo largo de su historia: en 1914 tuvo lugar el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria que acabó siendo el detonante para el estallido de la Primera Guerra Mundial. Setenta años después, la ciudad organizó los Juegos Olímpicos de invierno de 1984. A comienzos de la década de 1990, Sarajevo sufrió el mayor asedio en la historia de la guerra moderna durante la Guerra de Bosnia. Hoy en día, la ciudad se está recuperando y adaptando a la realidad de la posguerra, y es el centro cultural y económico del país.
Qué ver en Sarajevo
Fuente Sebilj: para situarnos en Sarajevo lo primero que debemos saber es que su casco antiguo recibe el nombre de Baščaršija. Esta palabra hace referencia al viejo bazar de Sarajevo, cuyos orígenes se remontan a la fundación de la ciudad en el s.XV por parte del Imperio Otomano. Por ello, escucharéis también que a esta zona se le llama Barrio Turco. Pues bien, si queréis estar en el centro neurálgico de Baščaršija, podéis empezar por visitar la plaza del mismo nombre. En el centro se encuentra la Fuente Sebilj, construida en madera y piedra en el año 1753. Desde allí se puede empezar la visita a Sarajevo, dar de comer a las palomas o hacer compras en las tiendas que abarrotan la plaza.
Mezquita Gazi Husrev Bey: en el casco antiguo de Sarajevo podemos encontrar edificios representativos de las principales religiones, motivo por el que se conoce a la ciudad como la “Jerusalén de Europa”. La Mezquita Gazi Husrev Bey, que debe su nombre a su principal benefactor, es el lugar de culto por excelencia para los musulmanes. Construida en 1531, es considerada como uno de los más bellos ejemplos de arquitectura otomana pese a haber sufrido numerosas restauraciones tras el Sitio deSarajevo. Otras mezquitas preciosas y cercanas son la Mezquita Ferhadija, la Mezquita del Emperador o la Mezquita Ali Pasha.
Catedral Ortodoxa: la Iglesia Ortodoxa Serbia es la segunda religión con más fielesen Bosnia, congregando aproximadamente a un 36% de la población (por debajo del 45% de musulmanes y muy por encima del 15% de católicos). Su principal templo esla Cathedral Church of the Nativity of the Most Holy Mother of God, finalizada en 1872en estilo barroco. Menos importante, pero quizá más bella, es la cercana Old OrthodoxChurch of St. Archangel Mikhail and Gabriel, construida en 1730.
Catedral del Sagrado Corazón: no es, sinceramente, una de las catedrales más bellas, pero no deja de ser un edificio imponente y de enorme relevancia en esta urbe multireligiosa. Consagrada en 1889, es el templo católico más importante de Bosnia y Herzegovina. Está construida en mezcla de estilos neorrómanico y neogótico. Aunque fue severamente dañada durante la guerra, vuelve a lucir completamente nueva tras largos años de restauraciones.
Sinagoga de Sarajevo: construida en 1902. Hoy en día es uno de los pocos templos en Bosnia dedicados al judaísmo, una religión minoritaria en el país. También es conocida como Sinagoga Ashkenazi por su relación con los judíos asquenazíes.
Puente Latino: construido en madera originalmente, y más tarde en piedra, sus orígenes se remontan a mediados del s.XVI. Sin embargo, si por algo es famoso este puente no es por su antigüedad, sino por haber sido testigo del asesinato a tiros del Archiduque Francisco Fernando, un hecho que desencadenó la I Guerra Mundial. Una placa recuerda el lugar exacto en el que Gavrilo Princip realizó los mortales disparos a escasos metros del puente. Si queréis profundizar en el tema, allí mismo podéis visitar el modesto Museum Sarajevo 1878 – 1918. Es pequeño y tiene muchas carencias(como textos sin traducción al inglés), pero alberga piezas y documentación de gran valor en torno al famoso atentado de Sarajevo.
Museo del Túnel de Sarajevo: durante el dramático Sitio de Sarajevo (abril 1992 – febrero de 1996), el Ejército Bosnio, con la ayuda de voluntarios civiles, construyó un túnel de más de 800 metros para conectar la ciudad con el aeropuerto y poder así acceder a suministros básicos y armas. Muchos lo usaron también para huir de los bombardeos. Hoy en día sólo permanecen en pie 20 metros que podemos visitar en el Sarajevo Tunnel Museum. Está algo alejado del centro y la visita es breve, pero creemos que merece mucho la pena. Se llega en coche propio, taxi, tranvía más bus. No muy lejos se encuentra el Parque Vrelo Bosne.
Biblioteca Nacional: las huellas de la Guerra de Bosnia pueden verse todavía en numerosos edificios. Entre ellos, destacaba sin duda el de la Biblioteca Nacional -y Ayuntamiento- de Sarajevo. Durante nuestra visita aún estaba completamente en obras, pero desde 2014 luce como nueva. Pese a su estado de reparación, ya en 2011pudimos admirar la inmensidad y la belleza de esta Biblioteca, que fue en su día la más grande los Balcanes. Fue construida en 1894 en mezcla de estilos, con predominancia del neoárabe.
Las colinas de Sarajevo: Sarajevo está rodeada por varias lomas, desde las cuales fue bombardeada por el Ejército Serbio. Ver una ciudad desde las alturas siempre es interesante, y en el caso de Sarajevo lo puede ser aún más, ya que esconde varios rincones con mucha historia, como la Yellow Fortress, la White Fortress (ambas antiguas fortalezas) y los cementerios de Alifakovac, Koševo, Kovači (el más céntrico y famoso) y el Antiguo Cementerio Judío de Sarajevo, segundo más grande de Europa tras el de Praga.
En Sarajevo se recomienda comer en el Inat Kuca , un restaurante tradicional Bosnio que fue trasladado ladrillo a ladrillo desde su localización original en el otro lado de la ciudad. Con un desembolso muy bajo, se cogerán las suficientes calorías para terminar el viaje. Imprescindibles el ćevapi y el pastel de polenta.

ZAGREB (todo el día)
8:00h: Salimos de Sarajevo dirección a Zagreb (capital de Croacia). 398 km, 4h 49 min. (peajes).
13:00h: alojamiento en Zagreb. La capital de Croacia sorprende por su encanto señorial al más estilo centroeuropeo.
Qué ver en Zagreb
Iglesia de San Marcos: ubicada en el histórico barrio de Gradec, es quizá el edificio más pintoresco y fotogénico de Zagreb. Fue construida en el s.XIII en estilo románico y reformada más tarde en estilo gótico tardío. Su parte más relevante es el portal de la fachada sur, con 15 estatuas góticas, pero lo que atrae todas las miradas son los dos enormes escudos de armas que ocupan todo el tejado; el de Zagreb y el de los reinos de Croacia, Eslavonia y Dalmacia. En la plaza varios edificios de larga tradición rodean la iglesia, como el Banski dvori (Palacio Ban, sede del Gobierno), elSabor (Parlamento de Croacia) o el Stara gradska vijećnica (Antiguo Ayuntamiento).
Puerta de Piedra: por varios lugares del barrio de Gradec, que en su tiempo fue una ciudad independiente, se pueden ver o intuir las antiguas murallas de defensa. Construidas entre 1242 y 1261, de las cuatro puertas de acceso que hubo, hoy sólo se conserva la Puerta de Piedra (Kamenita vrata). En 1731 la capilla que alberga en su interior se libró de un gran incendio y los creyentes le atribuyeron poderes milagrosos, motivo por el cual se convirtió en un venerado centro de peregrinaje. Para salir (o llegar) os sugerimos caminar por la coqueta Radićeva ulica.
Torre Lotrscak: una de las zonas más agradables de Gradec es el Paseo Strossmayer (Strossmayerovo šetalište), desde el cual se tienen unas magníficas vistas de la ciudad y donde se puede disfrutar de terrazas, música en directo, cine al aire libre, etc.
Su lugar más simbólico es la Torre Lotrščak (Kula Lotrščak), construida en el s.XIII como parte de la muralla defensiva. Desde allí, cada día se dispara un cañón a las del mediodía para conmemorar un acontecimiento histórico. Se puede visitar una galería de arte en su interior y, tras un empinado ascenso, subir a lo más alto de la torre para obtener unas vistas inmejorables de Zagreb. Por cierto, muy cerca se encuentra el original Museo de las Relaciones Rotas.
Calle Tkalcica: la mejor forma de internarse en Gradec es hacer el largo paseo por la Calle Tkalčića (Ulica Ivana Tkalčića), una animadísima calle con decenas de terrazas y un gran ambiente a cualquier hora. Pero además de disfrutar del paseo, la gastronomía local y la cerveza, os sugerimos curiosear por las callejuelas perpendiculares, que muchas veces esconden rincones entrañables olvidados por el turismo.
Catedral de Zagreb: la calle Tkalčića conecta al sur con el barrio de Kaptol, antigua ciudad que se unió a Gradec para formar la moderna Zagreb en 1851. El símbolo más importante de Kaptol es la Catedral con sus dos enormes torres góticas, visibles desde casi cualquier lugar de la ciudad. El templo original, muy diferente al que hoy se puede ver, fue construido en el 1093, pero sucesivas invasiones y un terremoto en el s.XIX obligaron a reconstruir el edificio casi desde cero.
Mercado Dolac: otro de los grandes iconos de Kaptol es un mercado al aire libre tradicional (desde 1930) donde se pueden encontrar todo tipo de productos locales, desde verduras, frutas y carnes, hasta flores y artesanía.
Plaza Ban Jelačić: la Ciudad Antigua (formada por los barrios de Gradec y Kaptol, como hemos visto), también llamada Ciudad Alta (Gronji Grad), conecta con la Ciudad Baja (Donji Grad) en la enorme plaza, centro neurálgico de Zagreb. Además de los tranvías, su elemento más destacable es la estatua ecuestre de Josip Jelačić, el héroe nacional que le da nombre. La calle comercial Ilica, que la atraviesa longitudinalmente, es la calle más larga de Zagreb.
La Herradura Verde: (Zelena Potkova), una enorme área en forma de U de la CiudadBaja compuesta por unas 8 manzanas de parques, jardines y paseos arbolados. En el mapa inferior hemos dibujado su contorno. Si hacéis el paseo completo (unos 3km),encontraréis numerosos edificios de la época del Imperio austro-húngaro. Los más destacados son el Pabellón de Arte, la enorme Estación de Ferrocarril (ambos en elParque Zrinjevac) y el bello Teatro Nacional Croata.

LIUBLIANA (visita de 4 a 5 horas)
8:00h: Salimos de Zagreb dirección a Liubliana (capital de Eslovenia). 138 km, 1h 40 min. (peajes).
La moneda de Eslovenia es el euro.
10.00h: llegamos a Liubliana la capital de Eslovenia, es una ciudad pequeña y con varios elementos que la hacen muy atractiva, como son el castillo, el río y su casco antiguo. Dos terremotos y la II Guerra Mundial han hecho que en su arquitectura encontremos una buena mezcla de estilos, pero aún así recuerda a las ciudades austríacas renacentistas. El toque personal se lo dio el arquitecto Jože Plečnik, una figura nacional.
Qué ver en Liubliana
Castillo de Liubliana: custodia la urbe desde 1144, aunque el edificio que podemos ver en nuestras fechas fue reconstruido casi por completo en el s. XV. Hoy en día se usa para bodas y otros eventos. Puede visitarse libremente y, de hecho, es punto de encuentro habitual para relajarse y tomar algo en sus bares. Algunas de sus exposiciones, los tours guiados y el funicular que se construyó hace unos años para subir sí que son de pago.
Plaza Preseren: es la plaza más famosa y concurrida de la ciudad. Desde aquí empiezan todos los tours (la oficina de turismo está cruzando el río) y podemos obtener algunas de las mejores fotos que ofrece Ljubljana. Situada junto al río Ljubljanica, resulta especialmente atractiva por su famoso Triple Puente, obra de Plečnik, y por la fachada barroca de la Iglesia Franciscana de la Anunciación. La plaza está dedicada al poeta nacional France Prešeren, cuya estatua podréis contemplar en un lateral.
Puente de los Dragones: (Zmajski most), un puente flanqueado por cuatro dragones.Esta ejemplar obra de Art Nouveau hace referencia al mito del origen de la ciudad, según el cual Jasón y los Argonautas habrían derrotado en aquella tierra a un enorme dragón, que hoy es símbolo de la ciudad.
Catedral de San Nicolás: no es, desde luego, una de las más bellas de Europa, pero merece la pena acercarse a contemplar los frescos barrocos de su interior y, sobre todo, las puertas laterales con la historia de Eslovenia tallada en bronce.
Mercado Central: también fue diseñado por Plečnik, hacia 1940, bajo influencias renacentistas. Está formado por una alargada nave porticada construida en paralelo al río Ljubljanica, entre el Puente de los Dragones y el Triple Puente. Dos logias interrumpen la nave, permitiendo acercarse al borde del río. El mercado, que tiene una prolongación de tenderetes en la Plaza Vodnik, abre todos los días, salvo en domingo.
Ayuntamiento: (Magistrat o Rotovž) de Liubliana fue construido en estilo gótico en 1484. En el vestíbulo podemos contemplar el antiguo escudo de armas de la ciudad y una estatua de Hércules del s.XVII. Y frente al Ayuntamiento, en plena calle, no hay que dejar de admirar la Fuente de los tres ríos de Carniola, réplica de la fuente barroca del maestro Francesco Robba, que también es autor de los altares de la Catedral, dela Iglesia Franciscana y de otras obras ilustres en la ciudad.
Parque Tivoli: este enorme parque público es un punto de encuentro clave en la ciudad. Su paseo central también fue proyectado por Plečnik, y en él se pueden ver exposiciones temporales. En el parque no solo encontramos gente caminando, en bici y disfrutando del aire libre; también se puede visitar un invernadero, leer en una biblioteca al aire libre, nadar en la piscina, asistir a eventos, etc.
Paseo por el río Ljubljanica: en barca, o a pie, es un placer darse un largo paseo bordeando el río, parando a tomar algo en las numerosas terrazas que lo rodean o deleitarse con la música de sus artistas callejeros, normalmente situados en los puentes más importantes.
Metelkova: es una especie de barrio independiente en el centro de la ciudad. Con un aire que recuerda a Christiania (Copenhague), fue un antiguo cuartel militar que hoy es considerado como una de las grandes mecas del arte y la cultura underground.

TRIESTE (visita de 2 horas)
15:00h: Salimos de Liubliana dirección a Trieste (Italia). 94 km, 1h 10 min. (peajes).
16:10h: Llegamos a Trieste
Trieste es una ciudad muy peculiar que podría definirse como “la ciudad italiana menos italiana” y es que, debido a sus influencias austro-húngaras y a su geografía, es una mezcla de raíces italianas, centroeuropeas y eslavas. Sin hablar de su fuerte tradición judía. Un crisol de culturas que no deja indiferente a nadie. El centro de la ciudad es impecable, elegante, bonito y vivo, testigo de la época dorada del imperio austro-húngaro. De imprescindible visita es pasear por la elegante Piazza Unità di’Italia que se abre al mar, o por el Molo Audace y el Canal Grande, uno de los lugares más bonitos de la ciudad. Cerca de allí encontrarás la iglesia ortodoxa de San Spiridione. Otras visitas en Trieste son la Catedral, el antiguo teatro romano, el Castillo de San Giusto, o la Sinagoga de la ciudad (la más grande de Italia), aunque como siempre lo mejor es perderte por las callejuelas del centro (si tienes tiempo acércate a la Librería Antiquaria Umberto Saba y a la Drogheria Toso, un local vintage lleno de curiosidades).
18:00h: Salimos de Trieste dirección al aeropuerto. 40 km. 36 min. (peajes).
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